La caída de Tenochtitlán: Indígenas contra mexicas

0
756
La caída de Tenochtitlán
La caída de Tenochtitlán

La caída de Tenochtitlán fue el 13 de agosto de 1521 y no fue obra de un puñado de españoles. La verdad, según los historiadores, es que fue una rebelión masiva de otros pueblos indígenas que ya estaban hasta el gorro de los mexicas. Se calcula que más del 90% del ejército que atacó la ciudad era indígena. Cortés y sus hombres fueron como la chispa que encendió la mecha, pero la bronca era entre pueblos de aquí.

El Cuento que nos Contaron (y que no era del todo Cierto)

Durante 500 años nos han contado el mismo cuento: que unos cuantos españoles valientes, con sus armaduras, sus caballos y su fe, conquistaron al poderoso Imperio Azteca. Es la historia que nos enseñaron en la escuela, la que vemos en las películas, la de la “superioridad europea.

Pero esa historia, dicen los expertos que de verdad han estudiado los códices y las crónicas, es en gran parte un mito.

El 13 de agosto de 1521, la increíble ciudad de Tenochtitlán cayó, sí. Pero no por unos cientos de españoles. La verdadera historia es mucho más complicada y, la verdad, mucho más mexicana. La caída de Tenochtitlán no fue una conquista extranjera; fue una rebelión indígena en toda regla contra el poder opresor de los mexicas.

El Verdadero Ejército que Tomó Tenochtitlán

Para entender lo que realmente pasó, hay que mirar los números. Y los números son contundentes. “Cortés solamente traía mil 500 soldados”, explica el Dr. Eduardo Corona, antropólogo social. “Los aliados indígenas eran más de 300 mil”. La etnohistoriadora Pilar Ramírez lo confirma: “Más del 90% de los que atacaron eran indígenas”.

Dr. Eduardo Corona
Dr. Eduardo Corona

¿Y por qué se unieron a los españoles?
Porque estaban hartos. Pueblos como los tlaxcaltecas, los otomíes, los huejotzingas y los cempoaltecas vivían sometidos por Tenochtitlán, obligados a pagar tributos altísimos en comida, mantas, plumas y, lo peor de todo, a entregar gente para los sacrificios humanos.

Cuando llegó Cortés, no se encontró un imperio unido y feliz. Se encontró un montón de pueblos enojados, listos para unirse al primero que les ofreciera una oportunidad de liberarse de los mexicas.

Cortés: El Estratega que Aprovechó la Bronca

La genialidad de Hernán Cortés no fue militar, sino política. Entendió rápidamente las fracturas internas del mundo mesoamericano y las explotó a su favor. “Hubo una estrategia de decir que se iba a acabar con el tributo y el yugo mexica”, explica Ramírez.

Hernán Cortés
Hernán Cortés

El primer contacto clave fue con el “Cacique Gordo” de Cempoala. Fue él quien le abrió los ojos, le enseñó el camino a Tlaxcala y le dijo quiénes eran los enemigos de los mexicas. Y la alianza más famosa, claro, fue con los tlaxcaltecas. Después de darse unos buenos trancazos, hicieron un pacto. Los tlaxcaltecas no vieron a los españoles como sus nuevos jefes, sino como el arma que necesitaban para vencer a sus rivales de siempre.

¿Traidores? Un Concepto que no Aplica

Durante siglos, se ha tachado a los tlaxcaltecas y a otros pueblos aliados de “traidores” a México. Pero este es un juicio anacrónico, es decir, juzgar el pasado con los ojos del presente.

“No podemos hablar de que son traidores, porque ellos ni sabían lo que les esperaba”, señala Ramírez. “En ese momento no había un concepto de una nación llamada México. Todo el territorio estaba dividido, eran distintos señoríos y grupos étnicos”.

Los tlaxcaltecas no estaban traicionando a “México”; estaban luchando por la supervivencia y la liberación de su propio pueblo, Tlaxcala, contra su enemigo opresor, Tenochtitlán.

El Asedio a Tenochtitlán: Una Guerra de Alianzas

La batalla final por Tenochtitlán fue brutal. Los mexicas, liderados por el valiente Cuitláhuac y luego por el joven Cuauhtémoc, lucharon con una ferocidad increíble. Ganaron varias batallas, incluyendo la famosa “Noche Triste. Pero al final, se quedaron solos.

“Los mexicas intentaron hacer alianzas, pero no pudieron, se quedaron solos”, comenta el Dr. Corona. El ejército que los rodeaba era inmenso, compuesto en su abrumadora mayoría por guerreros indígenas. Los españoles, con sus 13 bergantines, sus cañones y sus caballos, eran una pieza importante, pero no la decisiva.

Además del factor militar, otros dos elementos fueron clave para la caída de la ciudad:

  1. El Sitio: Los aliados cortaron el suministro de agua dulce y alimentos a la ciudad-isla, debilitando a la población.
  2. La Viruela: La enfermedad, traída por los europeos y para la cual los indígenas no tenían defensas, causó una mortandad devastadora, incluyendo la del propio Cuitláhuac.

Derribando los Mitos de la Conquista

La historia oficial, escrita en gran parte por los propios conquistadores, está llena de mitos que los expertos se esfuerzan por derribar.

  • Mito 1: La Superioridad Tecnológica Española. “No hubo ninguna superioridad tecnológica decisiva”, afirma Corona. “Por lógica matemática, mil 500 españoles no hubieran podido tomar Tenochtitlán”.
  • Mito 2: Los Indígenas los Creían Dioses. “Claro que les llamaban la atención, pero no los consideraban seres divinos”, dice Ramírez. De hecho, las crónicas indígenas relatan que los ahumaban con copal porque “despedían mal olor”.
  • Mito 3: Creían que Caballo y Jinete eran uno solo. “Esa es una idea europea, aquí no se tiene nada como los centauros”, añade la etnohistoriadora.

Una Nueva Mirada a Nuestra Historia

Reconocer que la caída de Tenochtitlán fue el resultado de una rebelión indígena no le resta importancia al evento. Al contrario, nos da una visión más compleja y justa de nuestro pasado. Nos obliga a dejar de ver a nuestros antepasados como un bloque monolítico y a entender las profundas rivalidades y alianzas que definían su mundo.

tlaxcaltecas
Tlaxcaltecas

No se trata de buscar “buenos” y “malos”. La conquista no fue una simple victoria de un bando sobre otro. Fue un terremoto que cambió todo, y los protagonistas de esa historia, para bien y para mal, fueron los propios pueblos indígenas.

La historia de la caída de Tenochtitlán no es la historia de una derrota. Es la del nacimiento, doloroso y complicado, del México que somos hoy. Una historia que, 500 años después, apenas empezamos a entender de verdad.

Mantente informado sobre todo lo relevante en Alternativo Mx.

Guía completa de precios de zonas arqueológicas y museos

Mantente informado también de otros temas en Noticias Gobierno.

Share
Te puede interesar:
Origen Teporocho: La fascinante historia detrás de una palabra muy mexicana

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí