La novena edición del Festival Mexicacao, la fiesta del cacao y el chocolate, se llevará a cabo el 18 y 19 de octubre en el Museo de Arte Contemporáneo Querétaro (MACQ), con la participación de 38 expositores de diversas entidades del país.

La secretaria de Cultura del estado, Ana Paola López Birlain, informó dijo que Mexicacao es una invitación a mirar hacia las raíces, a reconocer el valor del trabajo artesanal y a disfrutar de la cultura a través de los sentidos.
Añadió que el cacao es un tesoro mexicano, una semilla que cuenta la historia del país y que en la época prehispánica fue símbolo de poder, espiritualidad y comunidad.
Festival gastronómico y memorai cultural
Por eso, agregó la funcionaria, Mexicacao tendrá entrada libre, pues más que un festival gastronómico, es un homenaje a la memoria cultural, a las cocineras y productores y a todas las manos que mantienen viva la tradición del caco y el chocolate.

La directora del MACQ, Sara de los Cobos, indicó que durante el festival ese recinto recibirá a productores, transformadores, artesanos y cocineras tradicionales de Guerrero, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Ciudad de México y Querétaro, quienes compartirán sus saberes en talleres, catas, degustaciones y exposiciones.
Durante su intervención, el director del Mexicacao, Ricardo Jiménez Ugalde, añadió que las y los alrededor de siete mil asistentes que se esperan durante el evento, admirarán tambien piezas tradicionales como molinillos de madera y metates tallados en piedra volcánica, testimonio del vínculo entre arte, gastronomía y cultura.
Mauricio Salinas Jiménez, representante de Moxo Chocolatería, indicó que Mexicacao es un festival que nació del amor por el cacao y que hoy se ha convertido en un punto de encuentro entre historia, cultura, sabores, familias y sueños compartidos, que ha servido para revalorar el producto como símbolo vivo de identidad, memoria y hermandad.
Importancia cultural del cacao
El cacao ha tenido una profunda importancia cultural a lo largo de la historia, especialmente en las civilizaciones mesoamericanas como los mayas y los aztecas, quienes lo consideraban un regalo de los dioses.
Más que un simple alimento, el cacao era utilizado en rituales religiosos, como moneda de cambio y en ceremonias sagradas.
Su valor simbólico trascendía lo económico, representando fertilidad, abundancia y poder espiritual.
Con la llegada del cacao a Europa en el siglo XVI, su consumo evolucionó pero su relevancia cultural permaneció, convirtiéndose en un símbolo de lujo y refinamiento.







