Los Placeres de la Mesa

0
512

“Comer es una de las cosas que puedes hacer tres veces al día hasta los 100 años, cuídalo”. – Gastrofilus –

De nuevo en este espacio donde reflexionaremos sobre el placer de la mesa, desde diversas perspectivas en donde cada lector será quien se ubique en los diferentes tiempos y formas para saberse parte de los actores en esta simbiosis del ser humano y sus alimentos, alineados con su expectativa, conocimiento y forma de ejercitar el placer de comer, degustar o comprender esta acción de comer para vivir, o vivir para comer. 

En la lectura anterior expuse sobre la entrada al escenario gastronómico, de la mesa como un objeto que sirve naturalmente para quienes nos sentamos alrededor de ella y compartir o degustar las viandas, así como también hablé del placer que entra al escenario gracias al primer fisiólogo que escribe del placer que el humano experimenta, al recibir de quienes elaboran con conocimiento los alimentos que los invitados han de devorar en la mesa. 

Obligadamente habrá de incluir en el escenario las diversas herramientas que son requeridas para degustar de manera mas sofisticada los diferentes productos del mar y de la tierra.  Cabe mencionar que para efectos de generar mayor o menor placer, no deben obligadamente estar presentes, solo para comprender el desarrollo que se ha gestado a lo largo de miles de años, el placer visto de muchos ángulos, habrá que apuntar que dependiendo la formación de cada comensal, de sus gustos y preferencias, hábitos, así como la forma en que se desarrollaron en las diferentes civilizaciones, la utilización de dichas herramientas formaron el arte de saber ser y saber estar, es por esto que ahora hablaremos del tenedor, la cuchara y el cuchillo.

Te puede interesar:
Exhortan a prevenir el llamado golpe de calor

El cuchillo es la mas antigua herramienta, sus orígenes se remontan hasta los hombres de las cavernas, donde servía no solo para cazar o uso de defensa, sino para destazar y separar en porciones el producto de la caza; de la cuchara se tienen indicios desde 3000 A.C con diversos materiales tamaños y formas, lo que ayudaba

al consumo de caldos o alimentos caldosos; pero el tenedor se puede considerar como el recién incitado la mesa, una vez aceptado como instrumento y después de haber pasado por muchos detractores, llegó a ser incluso calificado de “diabólico” por el cardenal benedictino San Pedro Damián, la desaprobación de la sociedad bizantina lo consideraba como una práctica afeminada, cursi y poco viril.

Pero no sería hasta principios del siglo XVIII que Europa le dio un lugar en la mesa para colocar el tenedor junto a la cuchara y el cuchillo, donde en Alemania se desarrollaría el tenedor con forma curva que empleamos en la actualidad, y que en Barcelona se comenzara a desarrollar una industria para abastecer a todas las mesas en ese continente, aunque, eso sí, las cuatro púas tardarían otro siglo más en llegar.

¿En que momento se les llama cubiertos a estos utensilios que se hicieron presentes en la mesa?, en el siglo XV existía la costumbre de “comer a cubierto”, consistía en cubrir con un mantel los alimentos y los utensilios para mostrar el cuidado que se tenía para evitar los envenenamientos o contaminación de estos, una vez y baja la paranoia de los envenenamientos, los utensilios se cubrían con una servilleta para mostrar que habían sido dispuestos y no manipulados por alguien diferente al comensal, además de que evitaba la contaminación.

Te puede interesar:
Los Rams ganan el Super Bowl LVI

Comprendemos y agradecemos la aparición de los cubiertos en la escena de la mesa, no obstante, el placer no necesariamente va ligado con el uso de estos, me pregunto, ¿Genera más placer comer una pizza con cubiertos?, o ¡unos buenos tacos al pastor ¿Produce más placer comerlos con un tenedor y cuchillo chapados en oro?  ¡Aquí la reflexión y que quede en cada bocado la respuesta más rica! 

AUTOR: Sergio Salmón Franz – Tiburón Culinario

Director General

Grupo Caserío

Share

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí