Dr. Saúl Alfonso Esparza Rodríguez
Profesor investigador de la División de Economía y Negocios, Universidad Anáhuac Querétaro
En los últimos años se ha hecho muy común en todas las conversaciones sobre la irrupción de las diversas herramientas de inteligencia artificial en la educación, que existe un riesgo latente en el efecto que tendrán esta tecnología generativa en los procesos cognitivos de las y los estudiantes, dado que parece que la tecnología es suficiente por sí misma para crear tareas, trabajos escolares, investigaciones sobre temas académicos, así como desarrollar proyectos completos para cumplir con los requerimientos en el salón de clases.
Un desafío constante para docentes y profesionales en un entorno digital
Tengo que admitir que este es uno de los principales temas a discusión en toda dinámica de desarrollo de planes educativos y estrategias de aprendizaje, que como profesor de nivel universitario, debo sortear semana con semana, que es cuando me doy a la tarea de revisar los trabajos que mis estudiantes someten a evaluación como parte de su evolución académica.
Esta discusión realmente se presenta como un tema de alta relevancia, dado que los próximos abogados, ingenieros, administradores, emprendedores, médicos, entre otras profesiones, están siendo formados actualmente con plataformas que bien podrían impactar el fomento de habilidades profesionales tanto en forma positiva como negativa, lo que representará la realidad de los profesionistas en el mercado laboral global en las próximas décadas.
¿Adaptar o resistir el cambio?
Por esta situación, bien podríamos preguntarnos ¿es mejor adaptar la educación como proceso formativo integral al uso creciente de herramientas de IA generativa, o es mejor rechazar la IA en el salón de clase y asegurar un trabajo original mediante la práctica intensiva y el uso de papel y lápiz en el aula universitaria?
Considerando los diversos retos y oportunidades que esto nos presenta para todos los involucrados en las etapas orientadas a la obtención de conocimiento, habilidades, conceptos, pensamiento creativo, valores con sentido humano, además de las competencias profesionales propias de una educación de nivel superior, creo que es valioso reflexionar sobre si estos cambios en realidad representan una verdadera evolución en la enseñanza-aprendizaje, o por el contrario, el riesgo es caer en un retroceso en calidad educativa, y por ello, que sea necesario volver a la escritura en papel y lápiz como principal método para garantizar la originalidad del pensamiento humano en una institución educativa.
Repensar el concepto de educación
En ese sentido, bien vale la pena revisar los conceptos fundamentales de la educación, que en todos los niveles puede comprenderse de diversas maneras, desde una concepción funcionalista como base de socialización y habilitación del individuo para funcionar adecuadamente como parte de una sociedad organizada, como progresivista, en donde el modelo formativo y educativo representa un fin en sí mismo.
Ante tal diversidad, tener claro la conceptualización del fenómeno educativo es fundamental para comprender el rol de toda persona dedicada a la noble profesión de la enseñanza, facilitando el aprendizaje, acompañando a las y los alumnos en su camino para convertirse en profesionistas de éxito con profundo sentido humano, y servir activamente a la sociedad al enseñar el conocimiento que la humanidad ha generado en una enorme diversidad de temas.
La IA como herramienta formativa responsable
Por ello, con el vertiginoso desarrollo de nuevas plataformas generativas en diversas áreas (investigación, música, arte, escritura, traducción, entre otras), es que se devela la importancia de contar con procedimientos claros para aprovechar esta nueva tecnología, y fortalecer la enseñanza en el aula garantizando el uso ético, descriptivo y responsable de la IA como parte de los mecanismos formativos, considerando las siguientes 3 etapas: entrenamiento, prompting y declaración.
Entrenamiento
El entrenamiento de la herramienta generativa mediante el uso de lenguaje pequeño (SLM), el cual debe asegurar que la tecnología utilice únicamente las fuentes de información que sean útiles con respecto al objetivo de la tarea o actividad que se desarrollará, pues no toda fuente disponible en ámbitos digitales es confiable ni útil, incluso con el riesgo de crear respuestas mediante alucinaciones.
Prompting estratégico
También es esencial tomar en cuenta el diseño de prompting estratégico, lo que quiere decir el conjunto de instrucciones que se le hacen a un sistema de IA generativa, para lo cual tenemos que utilizar su “propio lenguaje” de procesamiento de información, en donde es ampliamente recomendado especificarle claramente un Rol o función determinada, un Contexto para que pueda discernir lo que contribuye a la tarea, y un Objetivo claro, descriptivo, y directamente relacionado con lo que se busca obtener, que asegure obtener respuestas de soporte a la actividad original intelectual del usuario,
Declaración de uso
Finalmente, un punto sensiblemente trascendental es la declaración de uso definiendo tanto la plataforma utilizada como la dinámica de conversación realizada, con lo que se asegura un uso ético de estos sistemas para la tarea encomendada.
¡Espero que estas recomendaciones sean de tu interés y utilidad! Te comparto una de mis publicaciones relacionadas con este tema:








MÁS NUEVO
Spotify México ofrece descuento a la comunidad estudiantil
Tarifa Unidos, comienza periodo de renovación del programa social
Cómo preparar una michelada cubana: La receta definitiva
¿Cómo saber si tu celular es original o clon en 3 pasos infalibles?
¿Cuánto cuesta vivir en Guadalajara en 2026 siendo soltero?
ENTRETENIMIENTO
Fotos de Alberto Vázquez de joven: el rockero más guapo de México
Qué fue de Sergio Andrade y en dónde vive actualmente
Cómo usar camisa blanca, traje negro y qué color de corbata elegir
¿Cuándo y a qué hora se estrena la temporada 5 de ‘The Boys’?
¿De qué trata Re/Member, la película coreana que esta en Netflix?
DEPORTES
Canelo de niño: la increíble historia de Saúl Álvarez, de vender paletas a campeón mundial
Alejandro Burillo Azcárraga, directivo del futbol mexicano, murió a los 74 años
¿A qué edad debutó Alejandro Zendejas en el futbol profesional?
Infraestructura deportiva por 5.3 mdp en la Unidad Deportiva Casa de la Juventud
Mujeres trasgénero no podrán competir en categoría femenina: COI