El estadunidense Daniel Naroditsky, considerado el gran maestro del ajedrez, perdió la jugada y murió a los 29 años de edad por causas desconocidas.
The Naroditsky family shares the sad news of Daniel’s unexpected passing. Daniel was a talented chess player, educator, and beloved member of the chess community. We ask for privacy as the family grieves. pic.twitter.com/otNdUxDKtL
— Charlotte Chess Center (@CLTchesscenter) October 20, 2025
El Centro de Ajedrez de Charlotte en Carolina del Norte, donde Daniel Naroditsky aprendió el deporte de inteligencia y trabajó como entrenador, anunció su muerte en las redes sociales.
Naroditsky fue “un talentoso jugador de ajedrez, educador y querido miembro de la comunidad ajedrecística”, precisó el Centro.

Voz influyente en su país
El joven estadunidense comenzó como un niño prodigio y rápidamente se convirtió en una de las voces más influyentes de su país en el deporte.
Nacido en 1995 en el condado de San Mateo, California, Naroditsky era hijo de inmigrantes judíos provenientes de Ucrania y Azerbaiyán.
Desde su infancia, su talento excepcional lo posicionó como un prodigio del ajedrez, considerado un deporte mental o intelectual por excelencia.
A los 12 años, logró el Campeonato mundial Sub 12, y a los 18 obtuvo el título de gran maestro, el máximo reconocimiento en la disciplina después del de campeón mundial.
Durante su ascenso en el ranking internacional, el estadunidense también publicó varios libros sobre estrategias ajedrecísticas.
Destacó en la modalidad blitz
A lo largo de su carrera, Naroditsky se mantuvo entre los 200 mejores jugadores del mundo en ajedrez clásico y destacó especialmente en la modalidad blitz, donde llegó a figurar entre los 25 mejores a nivel global.
En agosto pasado, se consagró campeón nacional de blitz de Estados Unidos, consolidando su prestigio en esta vertiente de ritmo rápido.
Su familia, a través del Centro de Ajedrez de Charlotte, pidió que se lo recordara “por su pasión y amor por el juego del ajedrez, y por la alegría e inspiración que nos brindó a todos cada día”.
En los últimos años, Naroditsky se había radicado en Charlotte, donde se dedicaba a la formación de jóvenes promesas del ajedrez estadounidense.
Cabe señalar que el ajedrez es un deporte no físico, pero altamente competitivo, reconocido y valorado por su exigencia intelectual.







