Geopolítica algorítmica y colonialismo tecnológico gradual

0
5
geopolítica
Foto: Alternativo.mx

Dr. Saúl Alfonso Esparza Rodríguez

Profesor investigador de la División de Economía y Negocios, Universidad Anáhuac Querétaro

En los últimos 10 años, las grandes empresas tecnológicas que lideran la industria a nivel mundial han establecido un nivel de dominio sin paralelo en la historia de la humanidad, con una clara influencia en las dinámicas de vida de las personas, de todos los niveles, en todo tipo de sociedad, y en muchos casos, sin restricciones de tiempo o ubicación geográfica.

Geopolítica algorítmica y colonialismo tecnológico gradual

El grado de penetración de estas empresas globales es sencillamente impresionante, considerando el número de usuarios que utilizan las principales plataformas, tales como Facebook (Meta), con un aproximado de 3,220 millones de usuarios, Youtube con 2,850 millones, WhatsApp con 2,800 millones, Instagram con 2,400 millones, Tik Tok (Bytedance) con 1,900 millones, Twitter (X) con 600 millones, son los datos aproximados entre otras empresas dominantes en el ámbito digital.

Si realizamos una comparativa en términos de la población mundial, Facebook por sí misma cuenta con más usuarios que la población de India y China en conjunto, Tik Tok tiene 5 veces más usuarios que la población total de Estados Unidos y 14 veces la de México.

Información

Esta situación es aún más impresionante considerando la cantidad de datos e información que en forma tanto consciente como inconsciente estamos compartiendo y generando para estos gigantes globales; cuestiones tan íntimas como nuestros nombres, ubicación, edad, gustos personales,  actividades cotidianas, conexiones personales, opiniones de todo tema, y nuestro entorno de vida en general son compartidos con estas plataformas, generando una cantidad masiva de información útil en el entrenamiento de algoritmos que al momento, son utilizados con fines de marketing como fin principal.

Te puede interesar:
Mauricio Kuri asume compromiso de gobernar Querétaro

Por otro lado, la información que compartimos de la cual probablemente no tenemos en consideración se genera a partir del análisis del conjunto de datos correspondientes a nuestros hábitos de uso, con cada inicio de sesión, así como los clicks para la navegación de la plataforma, nuestras “rutas de uso” (mediante la selección de opciones dentro del sistema), y el fin que damos a estas tecnologías (personal, social, comercial, o de otra índole), es velozmente contrastada en términos de coincidencias con otro grupo de personas con las que compartimos un perfil similar, con objeto de mejorar el grado de predicción y precisión de las herramientas diseñadas para medir nuestras actividades en el mundo digital.

Es decir, estamos siendo plenamente observados y continuamente interpretados, no sólo mientras utilizamos estas plataformas, sino también cuando dejamos de hacerlo, dado que los datos que compartimos permanecen en posesión de un conjunto de organizaciones globales, cuyos objetivos privados son definidos en juntas corporativas, e implementados por una cantidad masiva de personas que probablemente sean reemplazadas por agentes digitales en el futuro cercano.

Navegación en plataformas

Así, los gigantes tecnológicos ejercen un dominio sin precedentes en la historia de la humanidad, intercediendo en nuestras vidas ejerciendo un poder blando (soft power) sin restricciones, y cambiando la dinámica social, laboral, política y económica de las distintas naciones.

Un ejemplo claro de ello es el desplazamiento de industrias tradicionales en diversas economías, tales como la industria privada del transporte de pasajeros por medio de unidades de taxi, cuya dinámica de competencia ha sido radicalmente modificada por la aparición de empresas tales como Uber, InDrive, Didi, entre otras; estos modelos de negocio generan rendimientos cobrando tarifas de servicio tanto al conductor como al usuario, sin asumir responsabilidades dado que sólo son proveedores de una plataforma digital, y con ello, vulnerando tanto a usuarios como choferes, pues tanto las condiciones de trabajo como de uso son generalmente ventajosas para la empresa tecnológica.

Te puede interesar:
Habrá marcha feminista en Querétaro

En este contexto nos encontramos el colonialismo tecnológico, que perpetúa ese sistema arcaico en donde un sistema dominante es implementado para dominar, explotar y controlar un terreno ajeno, sólo que con la característica de que dicho modelo de explotación y control proviene de empresas privadas, con intereses privados.

Ante ello, me despido compartiendo una reflexión, si la tendencia de uso de plataformas representa un modelo económico inevitable, debemos promover la conciencia de los usuarios para que cada persona comprenda cómo se están vulnerando sus derechos digitales por medio de un proceso de colonialismo tecnológico progresivo e intrusivo.

Con gusto les comparto mis proyectos sobre el tema en este enlace:

https://www.researchgate.net/publication/334263452_Department_location_Factor_for_Airbnb_user’s_valuation_perception

 

 

 

Share

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí