Amargo 75 aniversario; y no por la pandemia…

0
502

Los mexicanos que somos aficionados a los toros, tenemos la fortuna de vivir en el país donde se encuentra la plaza de toros más grande del mundo. Esto, aunado a su ubicación en la capital del segundo país taurino por excelencia, le da ese toque especial que le hizo merecer el ser una de las pocas plazas de toros en donde se confirma la alternativa. Es una plaza en donde todos quieren triunfar ante su público que es al mismo tiempo exígete que de buen paladar. Por allí han pasado grandes toreros, ganaderías, empresarios y personajes importantes tanto del mundo de los toros como de otros ámbitos. De grandes acontecimientos también ha sido testigo la que el pasado 5 de febrero cumpliera 75 años de haber sido inaugurada.

Fue la pandemia lo que nos privó de celebrar este importante aniversario, sin embargo, hace ya varios años atrás se venía viviendo una decadencia en el manejo de este importante coso.

Primero, el mantenimiento del inmueble. Tanto para colaboradores, pero sobre todo para el público, es indispensable que se tengan por lo menos las mínimas condiciones para que el asistente se sienta cómodo durante el espectáculo. En los primeros años la publicidad de la plaza versaba “la más grande y cómoda del mundo”. Hoy, las condiciones en las que se encuentra el recinto, están lejos de ser lo que presumían esos primeros carteles.

Te puede interesar:
Querétaro espera hasta 36 sistemas tropicales: Protección Civil

Segundo, administraciones nefastas. Lejos de ofrecer el espectáculo correspondiente a la que es la plaza de toros más importante del continente y quizá la tercera o cuarta del mundo, lo que se venía ofreciendo en los últimos años era simple y sencillamente patético. Pasamos de vivir el domingo taurino desde el mediodía yendo al sorteo y a ver el encierro que por la tarde saldría al ruedo, para después no saber de que ganadería provendrían los toros que serían lidiados cada domingo. Mucho menos poder verlos debido a la valla levantada para no ser vistos. ¿Qué nos ocultan? La empresa, cómplice con los llamados “profesionales” del toreo (llámese matadores, ganaderos, empresarios, apoderados, y periodistas), olvidó que el cliente siempre tiene la razón, y ese cliente es el aficionado que pasa dejando su dinero por la taquilla. Pero no, aquí se hace lo que manden ellos. Y tú te callas y aplaudes. En definitiva, la fiesta de los toros es el único espectáculo en el que los “profesionales” de su ámbito muerden la mano a quien les da de comer. Luego se defenderán con el ya clásico “baja tú”. Pero no señores. Bajen ustedes, que para eso les pagamos.

Tercero, el rigor, pieza fundamental de las plazas de toros importantes, pero que aquí los jueces y los mismos matadores junto con la gente de su entorno han tirado y pisoteado por donde quieren. Triunfar en La México, hoy en día, se volvió más fácil que triunfar en cualquier otra plaza de inferior categoría. Las cosas como son.

Te puede interesar:
¡Ocurrió en Michoacán! Enfrentamiento armado en palenque deja 20 personas muertas

Por último, pero no menos importante, que para los que no podemos asistir todos los domingos a la capital, la que se veía en estas últimas temporadas era una transmisión que lejos de favorecer nuestro máximo circuito taurino, enseñaba a la provincia y al mundo el pésimo estado en el que se encuentra la tauromaquia mexicana: Empresarios desentendidos, orfandad de figuras nacionales y transmisiones con periodistas que carecen ya del mínimo pudor ante la coba. En fin, un amargo  75 cumpleaños de nuestra queridísima Plaza México, y no por la pandemia…

Share

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí