Sentidos Vivos, un producto turístico gastronómico en Querétaro que promueve la inclusión laboral de personas con discapacidad y la sensibilización social, recibió el reconocimiento “Ángel del Turismo 2025” en la categoría: Mejor experiencia gastronómica mexicana.

Con más de cuatro años en el mercado gastronómico, Sentidos Vivos ha marcado un antes y un después para los comensales locales y de otros estados, incpuso extranjeros, que buscan experiencias innovadoras y conscientes.
El galardón
El Galardón “Ángel del Turismo” tiene como propósito reconocer y premiar a personas, organizaciones o iniciativas que hayan contribuido de manera destacada al desarrollo y la promoción del turismo en México, con especial énfasis en la innovación, la sostenibilidad y el impacto social.
Sentidos Vivos consiste en una cena ciento por ciento queretana de cuatro tiempos, acompañada por vino de la región.
Durante toda la cena, los comensales llevan un antifaz que simula la pérdida de la visión y son guiados por Alejandro Camacho, quien es ciego, quien invita a explorar la mesa, comer y disfrutar la experiencia “con los ojos cerrados”.
La Ruta Incluyente Querétaro
Mónica Bustamante, creadora de la Primera Ruta Incluyente Querétaro, diseñó esta experiencia junto con el chef Israel Soriano y el propio Alejandro Camacho.

El chef Soriano es creador del menú de cada cena, quien lleva al asistente a viajar por el estado de Querétaro a través de cada platillo, por eso el menú cambia de acuerdo a la temporada.
La experiencia es itinerante y se ha presentado en distintos municipios de Querétaro, así como en la Ciudad de México.
Sentidos Vivos ha contado con asistentes de distintas nacionalidades como chinos, brasileños y europeos, así como niños y adultos mayores, curadores de arte, wedding planners y cobertura de medios locales y nacionales como México Desconocido y Food & Travel.
Esta experiencia fomenta la participación y la visibilidad de personas con discapacidad en la industria turística. Le pone valor a la riqueza de la cocina queretana y su potencial para experiencias sensoriales innovadoras, promueve la empatía y la comprensión hacia las personas con discapacidad entre una audiencia diversa.
Este proyecto ha abierto puertas para la participación de comunidades diversas y ha mostrado que la gastronomía puede ser una poderosa herramienta de inclusión y sensibilización.







