Neuropolítica | El Gen de la mentira

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Por David Uriarte

Alternativo.mx / En una analogía casi perfecta, se puede afirmar que los aspirantes a dirigir el país comparten dos genes: el gen de la mentira y el gen de no decir la verdad.

Mentir es una cosa y no decir la verdad es otra. En la mentira hay dolo, y en ocultamiento de la verdad también. La mentira es una invitación a creer en información falsa, y no decir la verdad es vender información imprecisa.

Todos los hombres comparten el gen SRY o gen de la masculinidad, es condición indispensable para ser hombre y, al parecer, todos los aspirantes a la Presidencia de México comparten el gen de la mentira y el gen de no decir la verdad.

El único microscopio que se necesita para observar estos genes se llama razonamiento, sin embargo, la dificultad para encontrar este instrumento se llama emoción o pasión.

Los apasionados o emocionados no encuentran razón por la cual no creer en su “gallo”; la pasión nubla la razón y aunque saben que su candidato dice mentira tras mentira, la minimizan a grado tal que les parece imperceptible. En tanto, los emocionados escuchan el discurso donde se esconde la verdad, pero aplauden la retórica y la forma vehemente de hilvanar buenas intenciones.

Mentir es condición humana y decir la verdad también, entonces aparece la voluntad, la intención y la conciencia. Quieren mentir, hay un objetivo y saben que lo están haciendo, esta es la condición humana del que miente y de quien le aplaude; esto se llama complicidad.

Los genes biológicos solo cumplen funciones, no tienen intenciones, en la analogía del gen psicológico de la mentira, ahí sí hay intención, conciencia y voluntad perversa.

Creer en las perversidades de quienes pretenden gobernar o dirigir más que el rumbo de un país, el destino de sus habitantes, es un reto a la inteligencia humana. La prueba para saber o detectar quién miente más o quién oculta información, solo se puede hacer bajo la lupa de la razón objetiva y lejos de las emociones propias de la complicidad inconsciente (en el mejor de los casos) de aquellos cuya creencia es legítima, como legítimo es su interés.

El que tiene más saliva traga más pinole, y el que tiene el gen de la mentira, ¿qué?

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