Irrigación como parte básica de los cultivos

A medida que pasan los años continuamos observando cambios en el comportamiento de las plantas domesticadas estos mismos los podemos atribuir a los distintos climas, suelos, temperaturas, precipitaciones, enfermedades, etc.; por esto el manejo que vamos a realizar es parte fundamental para lograr un cultivo sano, alimentos de calidad y obtener los mejores rendimientos. Una parte importante de este proceso es como fertilizamos nuestros cultivos ya que si no tenemos una formula completa se genera un desbalance, deficiencias o excesos de determinados nutrientes que podemos observar generalmente con coloraciones en hojas, plantas defoliadas (perdida de follaje), poco desarrollo de raíz, tallos frágiles, baja disponibilidad de flor y a su vez de frutos logrados, por mencionar algunos. 

La clasificación de los nutrientes está delimitada por la cantidad en la que los requieren las plantas. Por esto tenemos los macronutrientes que son aquellos tomados en grandes cantidades y generalmente aportados en kilogramos. Los primarios son N (nitrógeno), P (fosforo), K (potasio). Y como secundarios tenemos Ca (calcio), Mg (magnesio), S (azufre). 

Los micronutrientes son tomados en pequeñas cantidades y generalmente aportados en gramos o miligramos. Estos incluyen Fe (hierro), Mn (manganeso), Zn (zinc), Cu (cobre), B (boro), Mo (molibdeno), Cl (cloro). 

Estos son requeridos por las plantas para la realización de sus funciones. En ocasiones en que comenzamos a ver defectos como los mencionados inicialmente debemos analizar el comportamiento de nuestro cultivo por ejemplo si los síntomas son generalizados o focalizados para no confundirnos con la presencia de alguna enfermedad o virus. Lo ideal es tomar muestras del material con daño y mandarlo a un laboratorio para su análisis.  Saber interpretarlos será la primera parte para comenzar a elaborar nuestra formula de fertilización a aportar ya que debemos tomar en cuenta también otros factores. Si hablamos de cultivos sobre suelo, de manera natural este estará proporcionando a las plantas también nutrientes y si es en sustrato podrá ser inerte o activo.

La fertilización principal finalmente será completada con la cantidad de nutrientes aportados por el suelo, agua de riego y la formula de fertilizantes que elaboremos en base a resultados hechos. Debemos observar frecuentemente nuestras plantas y aprender a analizar los síntomas que se nos presenten, dar un buen seguimiento. Tener una buena producción al final dependerá de gran manera de un manejo adecuado y un balance nutricional estable.

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