La última llamada del cambio climático: Cancún

1209154e1574f66Alternativo.mx/ Ha creado una controversia internacional la tala del manglar Tajamar para construir un proyecto inmobiliario de 5.096 unidades de alojamiento Malecón Tajamar en Cancún, Quintana Roo. Actualmente se encuentra suspendida.

Este jueves 21 de enero, el juez Segundo de Distrito en el Estado de Quintana Roo, Gerardo Vázquez Morales, concedió la suspensión provisional y el próximo martes determinará si otorga la suspensión definitiva y, por tanto, se cancelaría la obra.

El empresario, considera que la forma en que avanzaron estos trabajos “es la única manera de que podía cumplir y respetar los derechos que tenemos los inversionistas de haber invertido en ese dinero. No hay devastación ni ecocidio porque ese es un predio ya intervenido”.

El empresario, fundador de los parques Xcaret y Xel-Ha, explica que compró el terreno en el Malecón Tajamar porque ya estaba “impactado”, es decir, había sido dividido en lotes como parte del desarrollo urbano de Cancún y no se trataba de una zona virgen.

El trabajo de las Secretarías fue:

FONATUR tenía toda la documentación en regla, incluyendo los permisos de impacto ambiental, emitidos por la Secretaría de Desarrollo y Medio Ambiente (SEMARNAT). Después, en abril de 2015, el Fondo llamó a los 22 inversionistas a firmar un convenio para que fuese el organismo quien realizara el desmonte y chapeo del terreno de 58 hectáreas (remoción de manglares).

En tanto, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó a través de un comunicado que la actuación del Fondo Nacional es legal. Explicó que en julio de 2005 le dio la autorización en materia de Impacto Ambiental para las obras y actividades en el Proyecto Malecón Cancún Tajamar.

Por su parte, la Semarnat asegura que los desmontes de los últimos días realizados por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en el predio Malecón Tajamar se hicieron al amparo de autorizaciones vigentes.

La suspensión otorgada por el Juez Segundo de Distrito en Quintana Roo indica que en caso de estar concluidas las acciones de remoción de cualquier tipo de vegetación, así como el relleno de material pétreo, se suspende el inicio de actividades vinculadas con obras civiles.

En números: La destrucción

49.10 hectáreas de manglares, selva baja caducifolia y secundaria se preveía remover para instalar servicios de electrificación, agua potable, sistemas de alcantarillado, pavimentación, jardinerías y banquetas.

Frase

“La protección al ambiente y a la biodiversidad es sólo retórica que utiliza el Estado Mexicano para justificar acciones que persiguen un beneficio económico, independientemente de la afectación ambiental que este pueda ocasionar. De no hacer nada, este mensaje contará con el respaldo de la comunidad internacional”

Activistas en protesta del ecocidio

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