La raza pura de Ghandi

Gandhi luchó contra las leyes que discriminaban a los indios y se le considera el padre de la independencia hindú. | Foto: Agencias
Gandhi luchó contra las leyes que discriminaban a los indios y se le considera el padre de la independencia hindú. | Foto: Agencias

Por Abraham Arreola

Alternativo.mx | El 30 de enero de 1948 muere quizá la última persona que significó la paz a nivel mundial. Un hombre lleno de convicciones, que la sociedad juzgó como verdadero santo. Asesinado por un grupo extremista cuya ideología era contraria, Gandhi fue convertido en hombre muerto, pero también en leyenda. Hablar de él es hablar de pureza.

En resumen, Gandhi luchó contra las leyes que discriminaban a los indios y se le considera el padre de la independencia hindú. Pero si hay algo que favorece a los personajes son sus anécdotas, porque se maquillan conforme pasan de boca en boca. Gandhi no es la excepción. Se habla de cuando fue golpeado por negarse a ceder su asiento a un pasajero de piel blanca. Pero se calla el hecho de que Mahatma aceptaba tener el concepto de raza pura para los hindúes, tal como lo hiciera Hitler para los alemanes.

Su vida puede lucir de lo más perfecta, si no fuera por esos autores quienes no caen tan fácil con la máscara de bondad de los bondadosos y los investigan a fondo, revelando ese lado oscuro que toda celebridad desea permanezca callada.

En su libro On Gandhi’s Truth”, Erik H. Erickson presenta el otro lado de Mahatma Gandhi. El empresario rodeado de servidumbre, escudado en la bondad y la liberación.

Así, la imagen que se ha generado de él, se debe a grandes sumas de dinero que el gobierno de la India gastó en libros y en la película Gandhi, para dar a conocer la versión ligera del pacifista y “prescindir de los detalles”; esto, según lo relata el libro “The Gandhi Nobody Knows” de Richard Grenier.

Pacifista u oportunista. Sus acciones a favor del voto de los indios y su combate a la discriminación racial lo hicieron un hombre muy poderoso, sus motivos apelaban a la emotividad de los derechos humanos; la gente lo seguía, pues defendía sus derechos. Pero de forma irónica, los mismos que buscaban libertad se esclavizaban al pacifista: “Quería repetir su triunfo de Sudáfrica en suelo indio. Soñaba con montar un pequeño ejército de hombres dedicados a su alrededor, dando órdenes severas y llevándolos a una meta casi inalcanzable”; es lo que relata el libro “The Life and Death of Mahatma Gandhi” de Robert Payne.

En la vida no hay buenos ni malos, todo es gris. E ir a los extremos suele encerrar a las personas en círculo vicioso. Todo hombre que se digne de ser bueno pero sea famoso, tiene algo de vanidoso. Y eso ya no es de fiar.

En cada país tienen a sus héroes, y sus historias se cuentan a la población como si de dioses se tratara. Sin contar en ningún momento de sus grandes errores, de sus intereses; buenos o malos, el contraste es parte también del ser humano.

Y es ahí donde reside la importancia de hacer así este artículo, para conocer más de cerca a un Mahatma Gandhi real y no a una persona santa que jamás existió. Pues si Gandhi murió significa que fue un humano, y así debe ser tratado.

¿Gandhi fue bueno o malo? La respuesta, amigo lector, está en usted.

 

Bibliografía para consultar:

The Life and Death of Mahatma Gandhi de Robert Payne

“The Gandhi Nobody Knows” de Richard Grenier.

“On Gandhi’s Truth” Erik H Erickson en Scribd.com

Portal: AbadíaDigital “Las cartas que Gandhi escribió a Hitler”

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