Neuropolítica | “No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se llegue”

Por David Uriarte

Alternativo.mx / De ninguna manera el adagio se refiere a la fecha de las elecciones 2018 en México; se refiere al hartazgo, la frustración, la indignación, la intolerancia, el coraje, el miedo, el cansancio y todo el espectro de sensaciones displacenteras que puede experimentar el ciudadano, cuya conciencia anida el recuerdo traumático de un gobierno ausente de sus necesidades y demandante de sus obligaciones.

El circo es el mejor ejemplo de cómo los animales se revelan al castigo crónico del domador y terminan matándolo. La relación sado-masoquista de cualquier binomio se puede revertir, es decir, el sádico puede ser sepultado por los masoquistas cansados de los excesos y perdidos en la esperanza ineficaz.

Las rebeliones sociales no se incuban de la noche a la mañana, como la maldad del humano no se aprende en un curso intensivo de una semana. Los estallidos sociales se presentan cuando la esperanza se agota, las puertas resolutivas se cierran, la brecha de la desigualdad se extiende, la ineficacia del sistema permite violencia, inseguridad, impunidad, corrupción y promoción de la pobreza.

Los pródromos de un estallido o por lo menos una revuelta social es evidente. La fecha puede estar a unas cuantas semanas, y la forma de desactivar la explosión de la “bomba” social es cortar el cable alimentador de la corriente eléctrica que detonara el explosivo.

El tiempo es el enemigo a vencer. A estas alturas de la descomposición del sistema socio político, del descredito partidista y los enconos personales de los políticos, se puede asegurar que nos alcanzó el futuro.

Los políticos inteligentes, preparados, con habilidad social y experiencia sólida en el servicio público pueden ser víctimas de su lealtad a partidos devaluados por sus antecesores y quedarse en el camino deshidratados por el calor de la inconformidad social.

La competencia política requiere más que propuestas y promesas, empatía emocional, sin que esta garantice nada. Saber lo que pasa en cada comunidad para entender el malestar social no garantiza la retribución del voto, lo que acerca la intención del voto al político es la percepción de una variable poco estudiada: la “ausencia de maldad”.

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