Neurociencia | Nombre o apellido: el origen de la identidad

Por David Uriarte

Alternativo.mx / Una cosa es cómo te llamas, y otra quién eres. La persona no es el nombre, ni el título, ni su estado civil; la persona es la suma de experiencias, principalmente de su infancia, que soportan su presente.

Mientras el nombre es la expectativa de los padres, el apellido es la historia inherente de los genes y su carga evolutiva, es decir, mientras el nombre es la voluntad de alguien, el apellido es la fuerza involuntaria de la herencia.

No es lo mismo decir que te llamas Bill López, a que te llamas Bill Gates, o Hilaria Gastélum, a Hillary Clinton, o Vladimir Pérez, a Vladimir Putin, en fin, son los apellidos los que marcan la diferencia cuando de identidad se trata.

Cuando usted escucha la marca Apple, Microsoft, Coca-Cola, o IBM, ¿de qué se acuerda y con qué lo asocia? Lo mismo sucede con los nombres y apellidos de todos, igual albañiles, choferes, periodistas, profesores, empresarios, científicos o políticos, finalmente construyen una marca propia de prestigio, indiferencia o de desprestigio.

En un ejercicio muy subjetivo pero interesante desde la psicológica social, si las únicas opciones de respuesta fueran las palabras: prestigio, indiferencia o desprestigio, al escuchar los siguientes nombres, ¿qué contestaría? Carlos Slim, Carlos Salinas, Luis Donaldo Colosio, Manuel Gómez Morín, Plutarco Elías Calles, Albert Einstein, Julio César Chávez, Adolf Hitler, Osama Bin Laden, Mahatma Gandhi, René Bejarano, Stephen Hawking, Sadam Husein.

Lo mismo aplica en el panorama mundial, regional o local, y en cualquiera de las áreas del desarrollo humano, profesional, moral, religioso o político. Siempre el apellido completa la ecuación de la identidad. A todos, pero más a los políticos les queda como anillo al dedo el adagio popular “No importa cuántas cosas buenas haga, la gente siempre se va a fijar en las malas”.

Si bien es cierto que los términos bueno y malo son juicios subjetivos, a las personas en general no les interesa la descripción o la ficha técnica de los hechos, les interesa la realidad que construyen a través de su percepción.

Las identidades individuales se robustecen o desgastan con la percepción social; la identidad es mucho más que un nombre.

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