Neuropolítica | Drenaje profundo

David Uriarte

Alternativo.mx / Las obras enterradas no son los mejores negocios de los políticos.

Un colector pluvial de grandes dimensiones soluciona los problemas de inundación o encharcamientos, pero los millones de pesos invertidos quedan enterrados, y por tanto la rentabilidad política de la obra es poca.

El crecimiento del malestar social derivado de la inseguridad, la delincuencia, la impunidad, y la simulación, está rompiendo las fibras más fuertes: la familia.

La familia es el semillero del sufrimiento, del desarrollo y la delincuencia. Es el semillero del sufrimiento, porque le aporta la materia prima a la delincuencia; es el semillero del desarrollo, porque le aporta la inteligencia, innovación y mano de obra a las empresas; es el semillero de la sociopatía, porque engendra individuos con los más altos índicies de maldad.

El juego entre los gobernantes y sus gobernados es un sistema confluente donde se anudan los intereses de sobrevivencia. Los gobernantes quieren sobrevivir en la jungla del poder, y los gobernados quieren sobrevivir en la incertidumbre de la inseguridad.

La obra profunda de un gobierno cuya sociedad se debate entre la indefensión aprendida, o la invitación a delinquir por la seguridad de la impunidad, es una obra de largo plazo, generacional, con rendimientos políticos bajos y beneficios sociales altos.

Lo dijo Albert Einstein: “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Insistir con lo mismo: más policías, más patrullas y más armamento, trae los mismos resultados, por lo menos así lo demuestran las estadísticas delictivas en México. Convenios, fotos, noticias, imagen, inauguraciones, y evidencia de gestión inmediata, robustece la figura política.

Construir poco a poco bajo el esquema de la enseñanza familiar e institucional, un mundo diferente, una generación distinta, ese es en la analogía el drenaje profundo, la obra que no se ve de momento, la obra monumental del gobierno que habrá de evitar la inundación del luto y la tristeza en los hogares, o el encharcamiento del malestar social.

Alguien lo tiene que hacer, en este o en otro gobierno, pero la descomposición social no se resuelve con más de lo mismo… Urge el drenaje profundo.

Leave a Reply