Neuropolítica | Entre admiración y odio, Cuén es el político más buscado

David Uriarte

Alternativo.mx / La admiración es el mejor reconocimiento al prójimo; el odio encierra frustración, impotencia, resentimiento e incluso envidia.

A lo largo de su carrera política, Héctor Melesio Cuén Ojeda ha engendrado seguidores y detractores, su rentabilidad es evidente e incuestionable, no se trata de juicios, alabanzas o fanatismos, se trata de evidencias.

No se necesita cuantificar los espacios en los cabildos y en la actual Legislatura para entender su posicionamiento a través de su partido emergente, tampoco se necesita ser muy inteligente para entender el odio, resentimiento, miedo, coraje o frustración de muchos militantes, adherentes y simpatizantes de otros partidos, incluso servidores públicos, cuya fantasía fóbica tiene que ver con su posible desempleo al arribar las huestes de Cuén a las siguientes cúpulas del poder político administrativo en el 2018.

Los militantes de otros partidos políticos ven en Cuén y en el Partido Sinaloense un riesgo inminente; sin embargo, los líderes de esos partidos ven las cosas diferentes, y saben que si no puedes con el enemigo entonces súmate.

Los representantes políticos de todos los colores han valorado el acercamiento con Cuén, algunos ya lo hicieron, otros lo harán en los próximos días y otros jamás lo harán.

Darle paso a las emociones dogmáticas partidistas es fanatizarse y construir el anuncio del fracaso electoral, por eso, en algunos “cuartos de guerra” cocinan su propia fórmula donde uno de los elementos imprescindibles se llama Cuén.

A Cuén no lo buscan por bonito, por simpático o por su elocuencia discursiva; lo buscan por su potencialidad electoral, por el número de votos obtenidos por su partido en las recientes justas electorales.

Cuén es un producto políticamente doméstico, en tanto su alcance de momento solo es estatal, quienes lo buscan ya están pensando cómo cambiarlo de transporte y darle un asiento en primera clase.

Los buscadores de Cuén saben del costo político, de las reacciones de las bases partidistas, del impacto mediático, pero las pasiones y las matemáticas son cosas distintas.

Las estrategias políticas fecundan admiración con miedo. El resultado es un híbrido con nariz prominente.

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