Neuropolítica | Retrasados mentales

David Uriarte

Alternativo.mx / Muchos acontecimientos de repercusiones sociales tienen como respuesta discursos, propuestas, declaraciones, planteamientos, posturas ideológicas o políticas… sólo palabras que retan a la inteligencia.

Se necesita un toque de retraso mental, complicidad o indiferencia para permitir que los responsables de la administración pública den respuestas estúpidas cuando de la vida, seguridad e integridad de los ciudadanos se trata.

Cuando un Fiscal responde ante la indignación social por algún homicidio doloso “se aplicará todo el peso de la ley”, ¿acaso es lo único que se le ocurre? ¿Piensa que sus palabras son analgésico que cura el dolor y la indignación de una familia y la sociedad?

Cuando un gobernante contesta con evasivas, o simplemente no contesta, estamos ante una falta de respeto a la ciudadanía, ante la postura irresponsable de no saber qué hacer o decir, o ante la complicidad equiparable en tanto los gobernados esperan más que palabras, resultados favorables.

El crecimiento evidente de la delincuencia y los delitos de alto impacto, como los homicidios dolosos, los secuestros, las extorsiones, los robos con violencia y las violaciones, tiene con el “Jesús” en la boca a los responsables de gobernar igual un municipio, que un estado o el país.

El hartazgo e indignación social se desprende de la ecuación asimétrica entre el elevado número de delitos y la baja eficacia de los responsables tanto de la prevención del delito como la administración de la justicia.

Los números son fríos, pero el sufrimiento y el temor calientan el ambiente social y lo predisponen a una confrontación en la única arena democrática por excelencia; las elecciones.

Las frases son las mismas, las excusas también, son discursos agotados que exigen nueva estrategia de comunicación o en el mejor de los casos, revisar la nómina de asesores.

Las rebeliones surgen como alternativa legítima de los indefensos o de aquellos que practican una indefensión aprendida. Seguir tratando a la sociedad ofendida como retrasada mental puede transformar la tolerancia en otra cosa, si no, al tiempo.

Leave a Reply