Neuropolítica | No me creas… El abandono de la madre contribuye a la violencia de género

David Uriarte

Alternativo.mx / De entrada el planteamiento es hipotético, es decir, es un supuesto hecho a partir de datos duros y evidentes que sirven más que nada para iniciar un protocolo de estudio.

Se trata de dos variables: abandono de la madre y violencia de género.

El abandono materno en la crianza de los hijos se puede dividir en parcial y total, dependiendo de la cantidad de tiempo que la madre se ausenta física o emocionalmente de su hijo.

Es parcial cuando el abandono del hijo es el tiempo de la jornada ocupacional de la madre, y es total cuando la madre no se relaciona con su hijo. No existe el instrumento que mida de manera objetiva la intensidad del abandono, ni la clasificación de leve, moderado o severo.

Por otra parte, las estadísticas en México revelan un incremento en los feminicidios en los años recientes. Si el extremo de la violencia en contra de las mujeres es el asesinato, y la constante el maltrato, entonces ¿qué les pasa a los hombres agresores?

En un ejercicio de imaginación, se puede construir un escenario hipotético donde los hijos abandonados física o emocionalmente, es decir, no cuidados por sus madres o con un apego desorganizado y un vínculo afectivo diluido, construyen un núcleo de resentimiento y odio hacia la figura materna, mismo que se puede activar en la adultez y convertirse en violencia de género.

Si el cerebro trabaja con representaciones, es fácil entender cómo una mujer, aunque no sea propiamente la madre, puede representar en el hombre adulto esa figura que engendró en su niñez odio, rencor y resentimiento, por la ausencia o la falta de apego seguro.

Cuando un hombre usa la violencia en contra de una mujer, ¿realmente a quién está violentando? ¿De dónde surge ese impulso que se transforma en odio y se materializa en indiferencia, insultos o lesiones? De su propia madre.

¿Por qué asociar abandono de la madre con violencia de género? Por el tipo de crianza de hace 50 años y el tipo de crianza de hoy. Porque los feminicidios prácticamente no existían hace 50 años y hoy van al alza.

Hoy las guarderías son una fábrica de incertidumbre. Los objetos se guardan, los hijos se crían. Pero no me creas…

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