Neuropolítica | La ansiedad anticipada por el 2018

David Uriarte

Alternativo.mx / La lista nominal del instituto Nacional Electoral contiene los nombres de todos los ciudadanos que solicitaron su inscripción al padrón y cuentan ya con su credencial para votar con fotografía vigente.

Alrededor de 86 millones de votantes en México y poco más de 2 millones en Sinaloa. Un segmento importante de la población votante son los jóvenes entre 20 y 24 años, probablemente los más desmotivados en las jornadas electorales.

El tema no es la motivación de este segmento tan numeroso y significativo, sino la ansiedad anticipada que sufren los políticos de todos los partidos, muchos empleados municipales, estatales y federales, y los aficionados a la política. Justificada o no, la ansiedad es el síntoma de alerta, es la desesperación por la incertidumbre de un futuro que ya tiene fecha, y a poco menos de 300 días, el mes de septiembre con su robustez y su significado patriótico, entre otras tantas virtudes, marca el inicio de una carrera maratónica y de relevos. Maratónica por su duración, y de relevos por las fechas perentorias.

En octubre los independientes inician su luchita que les prepara el terreno para su precampaña a mediados de diciembre. Para el 11 de febrero, los independientes para las diputaciones, senadurías y presidencia se ponen en paz, y el 30 de marzo inicia la campaña electoral como tal, misma que concluye el 27 de junio.

Todos estos días y todas estas fechas son generadoras de ansiedad, aunque el verdadero estrés pone a prueba la resistencia mental de los involucrados el mero día de la elección y sus siguientes 72 horas.

La perversidad vestida de estrategia dejará en el camino sus marcas; vestirá a unos y desvestirá a otros. Los estrategas usan el mismo principio: en la guerra, como en el amor, todo se vale. Aunque la competencia política es una cosa y la guerra es otra, las formas de aventajar al contrincante son inimaginables, si no, al tiempo.

Pensar en tener o perder el trabajo genera ansiedad. Recordar que en el proceso electoral pasado le prometieron y no le cumplieron, genera coraje y ansiedad. Habrá ansiosos, deprimidos, endeudados, incluso habrá distanciamiento entre familias, amigos y compadres.

Conoceremos traicioneros, mercaderes, mercenarios, ilusos, ingenuos, violentos, mediocres, patanes, soberbios, mentirosos, pero sobre todo: hijos ansiosos del 2018.

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