Neuropolítica | En el amor, muchos prefieren una mascota

David Uriarte

Alternativo.mx / Y no se trata de zoófila sexual, se trata zoofilia o amor a los animales en el plano del afecto.

El gusto o placer por relacionarse con animales de todo tipo, principalmente mamíferos y aves, es la forma de vincularse con alguien cuya nobleza baja el estrés e inspira tranquilidad.

En todas las etapas de la vida, principalmente en la infancia y la vejez, las personas encuentran en las mascotas una fuente de tranquilidad y una conexión terapéutica.

En los niños, las mascotas son divertidas y es el principio de una vida de relación donde focalizan la expresión del afecto y las emociones. En los adultos, las cosas cambian un poco, es decir, una persona con pareja e hijos, se puede confrontar a tal grado de construir un infierno familiar.

Las mascotas en los adultos cubren dos flancos: la ausencia o abandono de la familia, y la tensión intrafamiliar. En la ausencia física o afectiva de la pareja o los hijos, una mascota puede ser la mejor terapia, y en las tensiones intrafamiliares también.

Tener una mascota, cuidarla, protegerla, convivir con ella en caminatas matutinas o vespertinas en caso de mamíferos grandes, dedicarles tiempo en caso de aves o mamíferos pequeños, libera sustancias químicas relacionadas con el apego.

La mascota puede convertirse en un miembro más de la familia, a veces el más importante o incluso en el único contenedor de las emociones y afectos de su dueño.

El dueño de la mascota puede platicar temas difíciles, íntimos, secretos, espinosos, en fin, tiene la confianza y la seguridad de no ser juzgado. Aunque para muchos pudieras parecer locura, las mascotas son receptoras de información sensible y confesiones inimaginables, por eso sus dueños las adoran y sienten un gran alivio cuando las sacan a pasear e inician el soliloquio catártico.

Si pueden expresar sentimientos, frustraciones o secretos, sin sentir la mirada inquisidora o recibir la crítica ofensiva, entonces la mascota es la estrella del firmamento terapéutico, el remanso de tranquilidad y el panteón del estrés y la tensión emocional.

A partir de hoy no volverás a ver igual la mascota del vecino y entenderás la sublime mirada de su dueño.

Leave a Reply