¿Cuánto apuestas?

David Uriarte

En el azar, la habilidad y la inteligencia se doblan ante la suerte.

Los analistas políticos ludópatas tienen una tentación inmensa al conocer las condiciones o estados que guardan las cuentas públicas de la federación, los estados y los municipios.

En Sinaloa, las preguntas son: ¿Habrá exfuncionarios encarcelados? ¿Caerá un pez gordo? ¿Le temblará la mano al Fiscal? ¿A cuánto asciende realmente la deuda del estado y de los municipios? Estas y otras interrogantes son las cartas de la baraja política que aceleran el corazón y humedecen las manos de los apostadores.

Un apostador puede retar a otro bajo el argumento de: si habrá encarcelados, será mínimo un secretario, y la deuda superará los 7 mil millones (por dar una cifra).

Los apostadores tienen en las cuentas públicas del gobierno de Mario López Valdez y en las de los municipios, tantas quinielas como combinaciones hay.

En un ejercicio de imaginación se puede ver a regidores, presidentes municipales, diputados, senadores y políticos de todas las tallas, desfilar por la pasarela del azar en búsqueda de la apuesta que calme su ansiedad y recompense su adicción a las adivinanzas del servicio público.

Mientras el casino es el altar de la ludopatía, los cafés y restaurantes son el “picadero” de los adictos al azar político.

Profetizar lo que pasará en el terreno de la administración pública es la constante del ludópata político y su recompensa es que suceda. En distintos horarios y distintos lugares, unos en la mañana, otros más tarde, los adictos a las adivinanzas del quehacer político esperan a sus iguales para mostrar sus ases, hacer sus predicciones y amarrar las apuestas.

La euforia del apostador se activa al escuchar los temas de transparencia, deuda pública, corrupción, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, lavado de dinero o malversación.

El clímax aparece cuando de candidatos se habla… Candidatos a ser encarcelados, enjuiciados, a revivir en la política, a las diputaciones, senadurías, presidencias municipales, en fin, candidatos a ejercer el poder y estimular la ludopatía política de muchos.

¿Cuánto apuestas?

 

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