Sinaloa | ¿En qué gasta nuestros recursos el Ayuntamiento de Culiacán?

Expansión en Culiacán en las últimas décadas (1990 – 2017). Las zonas azules son las que se incorporaron. | Fuente: Centro de información geográfica del IMPLAN.

Por Iliana Padilla

Alternativo.mx/ Como bien lo sabemos, el Ayuntamiento de Culiacán, al igual que casi todos los municipios en el país, enfrenta grandes retos respecto a las finanzas y el gasto público. Carga con deudas históricas y con escasa recaudación y aún así debe cubrir gran parte de los servicios urbanos –recolección de basura, alumbrado, y más– tiene que proporcionar seguridad preventiva y participar junto con otras instancias de gobierno en obras de infraestructura, programas sociales, entre otros proyectos.

Si además los recursos escasos no son bien invertidos, si se duplican los gastos, se utilizan para parchar lo que se hizo mal, o para el beneficio de unos cuantos, la situación para los ciudadanos se vuelve insostenible.

También la expansión de la ciudad y la corrupción en el desarrollo urbano provocan que estos gastos y costos se incrementen. Según datos del IMPLAN, urbanizar la periferia tiene un costo para el Ayuntamiento de más de tres millones de pesos por hectárea. A pesar de que hay suficiente suelo dentro de la ciudad donde se pueden construir viviendas, y una de cada diez casas está desocupada, se siguen aprobando fraccionamientos en las afueras, porque es más redituable para los dueños de esos predios, aunque no mejor para los ciudadanos y se invierten recursos del erario en esto.

Además de los servicios, se deben sumar los costos de la construcción de puentes y otras vialidades para conectar a los nuevos fraccionamientos a la ciudad –en lo que el municipio y el estado destinan grandes sumas- los daños ambientales, sociales y las valorizaciones del suelo que se dejan de aprovechar. Cada cambio de uso del suelo, de rural a urbano, o de una clasificación a otra en el Plan Director, representa ganancias para los especuladores de la tierra y por supuesto pérdidas para los culiacanenses en cuanto a sus contribuciones y calidad de vida.

Situación financiera de Culiacán

El año pasado, Maricarmen Sotomayor, una brillante estudiante de la Licenciatura en Políticas Públicas en la UAS, se dio a la tarea de analizar la situación financiera del Municipio de Culiacán. Sotomayor señaló los números rojos antes de que se discutiera la deuda histórica que heredó Sergio Torres. En el estudio de las finanzas municipales resulta evidente que la ciudad está invirtiendo, pero las ganancias son de unos cuantos. Se requiere una nueva política fiscal y urbana para el Ayuntamiento de Culiacán, para que tenga menor dependencia de los recursos federales y estatales, que adquiera la capacidad de detener las fugas y recuperar parte de las inversiones; pero además se necesitan controles ciudadanos para evaluar los egresos y su utilidad social.

El Ayuntamiento de Culiacán tiene posibilidades de construir una nueva política urbana y fiscal. En el 2012, la UNAM, con apoyo de la UAS e IMPLAN y recursos de la SEDESOL, elaboró un estudio que propone acciones públicas para capitalizar al Municipio por medio del aprovechamiento de las rentas del suelo. Esto es, recuperar parte del dinero que se queda en la especulación y que sólo aprovechan unos cuantos –que siempre son los mismos. Estos instrumentos bien aplicados, además de combatir la corrupción, ayudarían a que el Ayuntamiento recupere recursos para obras y proyectos sociales. El estudio dicta cómo y dónde.

Brasil y Colombia: modelos a seguir

Estas medidas se han implementado con éxito en las ciudades brasileñas y colombianas, por poner ejemplos. Curitiba, Bogotá y Medellín lograron capitalizarse no a costa de los ciudadanos sino recuperando parte de las rentas que antes se quedaban en unos pocos bolsillos, y sí… sólo entonces tuvieron dinero para crear BRTS (sistemas eficientes de transporte público), ciclovías y parques lineales.  Gran parte de los académicos especialistas en políticas urbanas y locales han propuesto que se implementen estas acciones en las ciudades mexicanas.

En Culiacán, a pesar de contar con un instrumento listo para la operación de estas políticas -el Programa Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU), que fue aprobado por Cabildo en el 2015 y ese mismo año ganó el Premio Nacional de Desarrollo Urbano–  no se ha implementado. Sergio Torres detuvo su ejecución y contrató la elaboración de un nuevo estudio para reemplazarlo. El programa de Torres no contempla instrumentos para combatir la corrupción y se realizó en lo “oscurito”: no se convocaron consultas ciudadanas. Una de las tantas propuestas del plan de las universidades, el que se guardó en el cajón, es construir un observatorio para que los ciudadanos analicen la relación costo beneficio de la inversión y las autorizaciones para construir fraccionamientos.  ¿Por qué gastó Sergio Torres más de tres millones de pesos en sustituir el plan? ¿Por qué la SEDESOL duplicó el gasto en el mismo rubro?

Cuidar la racionalidad, el beneficio social y la democratización en las decisiones públicas son acciones que nos competen a todos. Los caminos para el combate a la corrupción deben ser ciudadanos.

One Response to "Sinaloa | ¿En qué gasta nuestros recursos el Ayuntamiento de Culiacán?"

  1. Ignacio Kunz   abril 22, 2017 at 3:19 pm

    Sería conveniente conocer el papel de la SEDATU en estos actos de corrupción, que no solo permitió que se desperdiciara el dinero haciendo gastos dobles para estudios de mala calidad, sino que además, ofrece un puesto importante a Sergio Torres.
    Además es increíble que la municipal administración anterior haya permitido que se perdiera el Atlas de Riesgo por no pagar los 80 US anuales (poco más de mil pesos entonces) del servidor (MapServer), a pesar de que se les solicitó, tanto de mi parte, como de parte de Protección Civil.
    Corrupción e ineficiencia en la administración.

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