Sexualidad | ¿Qué es la salud sexual?

DavidUriarteAlternativo.mx | En 1975, la Organización Mundial de la Salud definió la salud sexual de la siguiente manera: “La integración de los aspectos físicos, emocionales, intelectuales y sociales del ser humano, en formas que sean enriquecedoras y realcen la personalidad, la comunicación y el amor”.

Actualmente, a la salud sexual se le enmarca dentro del ámbito de la salud reproductiva y se le define como “un estado de bienestar físico, mental y social, y no la mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y sus procesos”.

Un problema sexual aparece cuando alguna de las partes de la sexualidad se expresa en forma no deseable o cuando no permitimos que se exprese.

Nos debe quedar claro, que ningún acto de voluntad humana puede ponernos o quitarnos las cosas básicas con las que nacemos; y nacemos con nuestra sexualidad potencial. Lo que si puede pasar y pasa mucho en nuestra sociedad, es que repriman nuestra sexualidad, por lo tanto, una sexualidad reprimida o castrada no puede ser una sexualidad plena.

La salud sexual debe ser libre. La libertad de expresión sexual no debe confundirse con una satisfacción inmediata de todos los deseos, más bien es la cualidad resultante de poder buscar un espacio propio al tiempo que se reconocen las limitaciones que el mundo nos presenta.

Otro de los componentes de la salud sexual es la congruencia; hay congruencia cuando la expresión sexual no se contrapone consigo misma y con otras expresiones humanas.

Cuando en el erotismo hay significados mentales que lo hacen reprobable y determinan que la persona sienta culpa por su expresión, el componente biológico del erotismo no es congruente con el comportamiento mental. Cuando todos los componentes de la sexualidad funcionan en la misma dirección, la característica de la congruencia está presente.

La integridad en la sexualidad se manifiesta cuando se ha gestado un proceso por el cual las diversas dimensiones de la sexualidad se hacen presentes en las vivencias de la persona. Por ejemplo, es posible que el erotismo se desarrolle plenamente, haciendo de la persona alguien muy diestro en las artes eróticas, pero de poco sirve para el bienestar individual y social si se ignoran las implicaciones del vínculo afectivo, o se actúa con irresponsabilidad generando consecuencias indeseables.

Una sexualidad no integra en el individuo es siempre un problema. La responsabilidad es otro valor social que hace que la vivencia de la sexualidad sana este siempre en función de las consecuencias previstas o posibles de la expresión, en conductas de nuestra sexualidad.

Por último, la expresión de cada componente de nuestra sexualidad debe ser armónica con las otras expresiones sexuales y sanas. La armonía es difícil de describir con letras por una sencilla razón, la armonía se siente.

Si su sexualidad es plena, libre, congruente, íntegra, responsable y armónica; entonces usted tiene salud sexual.

Por David Uriarte Gastélum

Médico Sexólogo, Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta

([email protected])

Leave a Reply