En Familia | Ideologías de odio

 

Adriana OlveraAlternativo.mx | Recientemente hemos visto saturadas las redes sociales y medios impresos de comunicación,  no así televisivos, de una serie de ataques, denostaciones, burlas, malinterpretaciones y distorsiones a ciertas manifestaciones en torno a la familia.

Dejando un poco de lado las opiniones que cada uno tengamos al respecto, quiero hacer un paréntesis, subrayado, entrecomillado y con “negrita” en lo que concierne particularmente a las ideologías que van directamente en contra de la identidad sexual de los niños.

Lo más terrible que se puede vivir en una sociedad es todo el menú de ideologías que se apropian del pensamiento y la razón de todos, dejando de lado todo juicio y discernimiento propio sobre las consecuencias que se generan de llegar incluso a hacerlas una ley.

Es importante que trabajemos en casa, como padres de familia y con todos los miembros se practique el ejercicio del propio criterio, basado en los valores que defendamos. Si no entonces, ¿cómo pretendemos que los hijos no se dejen llevar por influencias que no les son benéficas y sean los más afectados al vivirlas?

No todas las ideologías son buenas, ni obtienen éxito sus resultados, y cuyo motor es el odio.

Recordemos que a lo largo del siglo pasado, surgió una ideología que se basaba en el odio de clases, el Marxismo; luego otra ideología cuyo pilar era el odio entre razas, el Narzismo.

Hoy tenemos en puerta un Ideología que pretende sustituir a las anteriores fracasadas, cuya fundamentación se basa en el odio entre sexos, pretendiendo desidentificar sexualmente a los niños desde preescolar y adolescentes, ambos en etapas de vulnerabilidad, violando incluso su derecho propio de desarrollar la orientación sexual con la que nacen o manifiestan durante su crecimiento.

La historia nos ha demostrado que las dos primeras causaron mucho daño y dolor en todo el mundo. La tercera, la ideología de género, también lo hará, ya que de aprobarse romperá con toda estructura y construcción social.  Estemos atentos y pendientes. E investiguemos de buenas e imparciales fuentes de los beneficios, si es que existen; y en cambio sí, de las devastadoras consecuencias.

Adriana Olvera Medina 

Orientadora, Educadora y Terapeuta Familiar 

e- mail: adolmac1@hotmail.com 

twitter: @AdrianaOlvera24  

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