Proambiental | Del maltrato al delito contra los animales

Israel Chávez PozasAlternativo.mx | La legislación en materia de protección animal en el Estado de Querétaro tiene como principal objeto “Asegurar las condiciones para el trato digno y respetuoso de todas las especies animales; Regular, en el ámbito de competencia del Estado, la posesión, procreación, desarrollo, aprovechamiento, transporte y sacrificio de especies, poblaciones o ejemplares animales en el territorio estatal; y Promover la cultura de protección y respeto a la naturaleza”.

Establece como principios jurídicos que, todo animal tiene derecho a vivir y ser respetado; y ningún ser humano puede exterminar, maltratar o explotar a los animales para realizar trabajos más allá de aquéllos que por sus características de especie pueda llevar a cabo, todo animal debe recibir atención, cuidados y protección del ser humano, quien debe respetar la duración de su vida conforme a su longevidad natural; motivo por el cual todo acto que implique su muerte innecesaria, deberá ser castigado en términos de la Ley.

Mucho se ha debatido sobre el tema del maltrato y de la protección animal, pasando por un proceso histórico, en el que durante mucho tiempo a los animales se les protege jurídicamente como bienes, como parte del patrimonio de las personas, su consideración jurídica estaba basada en lo que representaba en el patrimonio en lugar de las características propias de los animales.

Históricamente, la controversia entre, si los animales son sujetos de derecho o no, es lo que ha marcado el trato legal que se les otorga, aquí encontraremos posiciones en favor o en contra, que traban la elaboración del marco legal, motivo por el cual las tendencias contemporáneas, regulan principalmente las conductas del ser humano hacia los animales, teniendo una mayor efectividad sancionatoria.

De ésta forma en la ley de protección animal para el Estado de Querétaro, se establece un catálogo de conductas de las personas consideradas como maltrato a los animales, señalando en su artículo 37: “Son conductas crueles hacia los animales, aquellos actos u omisiones que, siendo innecesarios, dañan su salud, integridad física, instinto, desarrollo o crecimiento”. Integrando un catálogo de 22 conductas consideradas como crueles, de las cuales muchos podrán estar o no de acuerdo, pero es lo que la ley considera como tales, comparto a continuación las conductas señaladas en la ley. (artículo 37 LPAEQ: Se consideran conductas crueles o de maltrato hacia los animales: I. Mantenerlos permanentemente amarrados o encadenados o en azoteas, balcones o terrenos baldíos; II. No proporcionarles alimento por largos períodos de tiempo o proporcionárselos en forma insuficiente o en mal estado; III. Mantenerlos permanentemente enjaulados, excepto cuando tengan aptitud para volar o sean animales de corral. Para tales efectos la jaula deberá tener espacio suficiente para que el animal pueda ponerse de pie y aletear; IV. Golpearlos o lastimarlos de cualquier modo o forma innecesaria, aún dentro de los espectáculos autorizados; V. No brindarles atención veterinaria cuando lo requieran; VI. Obligarlos, por cualquier medio, a que acometan a personas o a otros animales; VII. Privarlos del aire, luz, agua y espacio físico necesarios para su óptima salud; VIII. Cometer sobre ellos, actos de bestialismo, cópula o actos de contenido sexual; IX. Someterlos a la exposición de ruidos, temperaturas, electricidad, aromas, vibraciones, luces o cualquier otro tipo de fenómeno físico que les resulte perjudicial; X. Mantener hacinado a un grupo de animales de la misma o de diversas especies, entendiéndose dicho hacinamiento como el hecho de tener más de dos animales que requieran espacio amplio de movilidad para sus actividades vitales en un área inferior a veinte metros cuadrados; XI. Abandonarlos en la vía pública, ya sea vivos o muertos; XII. Practicarles otras mutilaciones que no sean las motivadas por exigencias funcionales o de salud; XIII. Utilizarlos como blancos en actividades deportivas de tiro o caza, salvo cuando se cuente con la correspondiente licencia para efectuar actividades cinegéticas; XIV. Provocarles la muerte fuera de la manera autorizada por esta Ley y en cualquier caso, empleando medios o substancias que prolonguen su agonía o produzcan dolor; XV. Emplear en su crianza y engorda, contraviniendo las normas y reglamentos respectivos, compuestos que confieren a cualquier producto, dilución o mezcla, el carácter farmacéutico específico de los mismos, con efectos de promoción de la masa muscular, reducción de la cantidad de grasa corporal y alteración de las funciones normales del aparato respiratorio; XVI. Transportar animales en vehículos abiertos sin protección; XVII. Utilizarlos en trabajos que no son propios de su especie o en actividades que impliquen un esfuerzo excesivo, repetición constante y reiterada de una misma actividad, falta de descanso y demás, que propicien su deterioro físico o instintivo; XVIII. Utilizar bozales de cuero o plástico sin rejillas que permitan al animal jadear o beber agua libremente; XIX. Utilizar animales vivos, como instrumento de entrenamiento en animales de guardia, de ataque o como medio para verificar su agresividad, salvo las especies de fauna silvestre manejadas con fines de rehabilitación y su preparación para su liberación en su hábitat, así como las aves de presa cuando se trate de su entrenamiento; XX. Descuidar la morada y las condiciones de ventilación, movilidad, higiene y albergue de un animal, causándole sed, insolación, dolores, la muerte o perjuicios graves a su salud; XXI. El maltrato en la vía pública, aunque se trate de animales deambulantes, sin destino o que no tengan dueño; y XXII. Todas aquellas que produzcan tensión, sufrimiento, traumatismo o dolor innecesarios).

Éstas conductas consideradas como crueldad hacia los animales, serán sancionadas, con: I. Apercibimiento escrito, por parte de la autoridad; II. Multa por el equivalente de una hasta doscientas cincuenta veces el salario mínimo general vigente en la zona; III. Arresto administrativo hasta por treinta y seis horas; y IV. Decomiso y sacrificio o aplicación de ejemplares de fauna.

Sin embargo, hay un momento en que éstas conductas de crueldad hacia los animales pasan de una sanción administrativa a un delito, con sanciones propias de la legislación penal, para estos efectos el Código Penal para el Estado de Querétaro, señala que “Al que dolosamente realice actos de maltrato en contra de animales domésticos o ferales, provocándoles lesiones”, recibirá como pena de 3 a 15 meses de prisión y de 100 a 200 días multa, aumentando las penas en caso de provocar la muerte del animal, por lo que recibirá de 15 meses a 4 años de prisión y de 300 a 600 días multa. El Código Penal a su vez define como Maltrato: “Aquellos actos que siendo innecesarios dañan la salud, integridad física, instinto, desarrollo o crecimiento del animal”.

Como podemos leer, en ambos casos (administrativo y penal) lo que se sanciona es la conducta u omisión del individuo en relación con los animales, coincidiendo que cuando siendo innecesarios, dañan su salud, integridad física, instinto, desarrollo, crecimiento o les causan lesiones, se es sujeto a una sanción.

Siendo determinante que, para configurarse como delito debe existir una conducta dolosa, que es definida por el propio Código Penal como: “Obra dolosamente el que, conociendo las circunstancias del hecho típico, quiere o acepta el resultado prohibido por la Ley”. Es decir, cuando conscientemente, sabe que su conducta no es permitida y lo ejecuta.

Al existir la posibilidad de que el sujeto, actúa conociendo, aceptando o deseando el hecho prohibido por la ley, es que se aumentarán las penas cuando, se prolonga innecesariamente la agonía o el sufrimiento del animal; o Si se utilizan métodos crueles; o Si además de realizar los actos de maltrato en contra de cualquier animal, el sujeto activo los capta en imágenes, fotografía o videograba para hacerlos públicos por cualquier medio.

De lo anterior, se concluye que, el tema de maltrato animal, seguirá siendo un tema de margen amplio por lo que respecta a las diferentes doctrinas que discuten si es o no adecuado considerar a los animales como sujetos de derechos, por lo pronto, lo que está claro es, que el hombre si es sujeto de derechos y obligaciones y bajo esta premisa, se debe sancionar su conducta en relación con los seres que le rodean.

Ahora que sabes esto, te invito a que denuncies si conoces de una conducta de las mencionadas, y si requieres de orientación visita www.chavezluque.com deja tus datos y cometarios y nos pondremos en contacto

Lic. Israel Chávez Pozas. Presidente del Colegio de Abogados en Derecho Ambiental del Estado de Querétaro, A.C., Consejero de la Federación de Colegios y Asociaciones de Abogados del Estado de Querétaro; Coordinador de Estudios de Derecho Ambiental del Instituto de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Autónoma de Querétaro. Coordinador del Consejo Temático de Medio Ambiente del Sistema de Participación Ciudadana del Municipio de Querétaro. Director General del Corporativo Chavez Luque & Clermont Ferrand Consultores en Medio Ambiente.

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