En Familia | Profesión: ¡Mamá!

 

Adriana OlveraPor Adriana Olvera Medina

Alternativo.mx | Se escribe tanto acerca de lo que significa ser madre, que pareciera que está dicho todo.  ¡Y es totalmente cierto! Se dice tanto, que se espera de una madre una omnipotencia sobrenatural acompañada de una perfección inmaculada.

Es más, nosotras mismas, quienes hemos decidido ser madres y nos hemos titulado y hecho maestrías y doctorados a base de experimentar en los hijos, toda esa sabiduría que nos viene de lo alto o por instinto maternal y tratamos de probar en ellos que somos superpoderosas y nadie puede derrotarnos. Que somos invencibles y siempre estaremos fuertes y firmes como un roble.

Pero la gran verdad es que no es así. Somos unos seres humanos con todas las mejores habilidades y dones que nos hacen diferentes y sorprendentemente impredecibles y hasta medio indispensables, pero que somos en realidad muy vulnerables a todo lo que tenemos que enfrentar en esa difícil tarea de ser madres, sobre todo si no se tiene apoyo del cónyuge en la educación y formación de los hijos.

Nos hemos olvidado de ser quienes somos, para convertirnos en las mamás de… y estamos dejando de lado nuestras propias necesidades. Se nos olvida dormir, comer bien, descansar lo suficiente, llorar, pedir ayuda, pedir ser escuchadas y atendidas. A veces, por el contrario, en muchas ocasiones estamos dejándonos abusar de los hijos con demandas por demás caprichosas e injustas.

Y ser madre también es eso, dejarnos ver como en realidad somos y nos sentimos. No somos una maquina ni un robot, necesitamos también involucrar a la familia en las actividades y deberes de casa, comunicarles de lo que nos preocupa, o si requerimos atención médica, hablar de lo que necesitamos y queremos, de lo que esperamos y anhelamos, de lo que nos duele y nos mortifica, de lo que nos gusta y nos hace sentir bien.

Estamos confundiendo nuestra misión en una profesión donde el sacrificio nos eleva, pero victimizarnos nos destruye y nos bloquea porque dejamos de disfrutar y entregar lo mejor de nosotros a nuestros hijos, convirtiéndonos en madres tristes, frustradas y aburridas.

Estemos orgullosas de todo lo que hacemos por los hijos, guerreras incansables,  pero  no dejemos de amarnos ni procurarnos todo aquello que necesitamos personalmente, y echar de lado todo lo que no nos permite ejercer la maternidad plenamente.

Adriana Olvera Medina

Terapeuta, Orientación y Educación Familiar

e-mail: adolmac1@hotmail.com

Fb: Orientación y Educación Familiar

Twitter: @AdrianaOlvera24

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