Proambiental | México y su reto ante la energía alternativa

Israel Chávez Pozas

Por Israel Chávez Pozas

Alternativo.mx | A través de la historia, el ser humano ha ido aumentando su demanda energética, en la actualidad es inimaginable la vida sin provisión de energía; cada parte de nuestro mundo cotidiano está ligada a la energía, iluminación, calefacción, refrigeración, cocción de alimentos, transporte, comunicación.

Según la Secretaría de Energía, “actualmente la generación de las energías alternativas en México representan cerca del 25%”; por su parte el Atlas e Recursos Renovables Eólicos y Solares, del Instituto de Investigaciones Eléctricas de la Secretaría de Energía, señala que “Cerca del 90% del territorio nacional representa una irradiación solar que al día fluctúa entre 5 y 6 KWh por metro cuadrado, que representan hasta un 70% más alto comparado con los grandes desarrollos de aprovechamiento solar a nivel global”.

Se denomina energía alternativa, a aquellas fuentes de energía planteadas como opción a las fuentes tradicionales. No obstante, no existe consenso respecto a qué tecnologías están englobadas en este concepto, y la definición de “energía alternativa” difiere según los distintos autores: en las definiciones más restrictivas, energía alternativa sería equivalente al concepto de energía renovable o energía verde, mientras que las definiciones más amplias consideran energías alternativas a todas las fuentes de energía que no implican la quema de combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo); en estas definiciones, además de las renovables, están incluidas la energía nuclear o incluso la energía hidroeléctrica.

La quema de combustibles fósiles libera a la atmosfera grandes cantidades de CO2, que ha sido acusado de ser la causa principal del calentamiento global. Por estos motivos, se estudian distintas opciones para sustituir la quema de combustibles fósiles por otras fuentes de energía carentes de estos problemas.

La principal de estas energías es la solar, que se aprovecha en la actualidad mediante células que la transforman en electricidad. Se fabrican con silicio y se utilizan ya, además de en las naves y estaciones espaciales, en aplicaciones domésticas. Un sistema de células solares puede abastecer de energía a una vivienda y esta opción se utiliza sobre todo en aquellas regiones donde el transporte de las formas convencionales de energía eléctrica a través de tendidos de cable resulta muy costoso debido a su aislamiento. Existen algunas centrales en diversos países que pueden producir electricidad conectada a la red general. Aunque el costo inicial de las instalaciones de energía solar resulta más elevado que el de las convencionales, tras unos pocos años de funcionamiento se amortiza y el consumo se realiza entonces de modo gratuito.

Nuestro territorio forma parte del llamado “cinturón solar” que lo ubica entre los principales países con un alto potencial solar, con lo que podría generar grandes cantidades de energía para autoabastecimiento y exportación (Unlocking the Sunbelt Potential of Photovoltaics, European Photovoltaic Industry Association, Septiembre 2010).

Sin embargo, dado el elevado costo de la energía renovable, su inserción en el mercado es lenta, día a día, sin embargo, a medida que el costo de la energía convencional incrementa y los yacimientos se agotan, las energías renovables van ganando espacio, y se convierten en una ventajosa realidad, las ventajas en el uso de este tipo de recursos son sustanciales: Mínimo impacto sobre el medio ambiente; No generan residuos difíciles de tratar, ni gases contaminantes, como lo hacen los combustibles fósiles; Son autóctonas, no hay importación; Hay una disminución de la dependencia energética y los impactos que producen son pequeños y de fácil minimización; adicionalmente generan puestos de trabajo en su construcción, mantenimiento y explotación, instrumento para lograr un desarrollo de tecnología nacional.

México ha adquirido compormisos con la sustentabilidad, lo que se ha visto reflejado en diversas leyes e iniciativas que se han presentado los últimos años, como la ley para el aprovechamiento de energías renovables, el financiamiento de la transición energética y las hipotecas verdes del INFONAVIT entre otras.

Todavía hoy, aproximadamente el 90% del abastecimiento mundial de energía sigue basándose en estas fuentes no renovables. Pero estos recursos se están agotando: se cree, por ejemplo, que las reservas de petróleo comenzarán a desaparecer en unos cincuenta años. Por otro lado, estas fuentes de energía son fuertemente cuestionadas por su responsabilidad en el llamado calentamiento global y en el deterioro del ambiente.

Para nuestro país, el principal reto está en generar las condiciones legales para que el aprovechamiento de las energías alternativas, así como la tecnología, lleguen a todos los sectores de la población, generando no solo un beneficio al planeta sino también a los bolsillos de los usuarios, la buena noticia es que, con sus limitaciones, nuestro país ha iniciado la carrera por las “energías alternativas”.

Lic. Israel Chávez Pozas. Presidente del Colegio de Abogados en Derecho Ambiental del Estado de Querétaro, A.C.; Consejero de la Federación de Asociaciones y Colegios de Abogados del Estado de Querétaro, A.C.; Coordinador de la Unidad de Estudios de Derecho Ambiental del Instituto de Investigaciones Multidisciplinarias de la UAQ; Director General de Chávez Luque & Clermont Ferrand Corporativo, consultores en medio ambiente. [email protected]

 

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